Arte

Creación de personajes: encuentra la magia que hay en ti

Crear un personaje lo puede hacer cualquiera: la guía básica para darle personalidad, forma y nombre al tuyo, y dejar que tu niño interior se divierta un rato.

Munaymundo

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9 de Octubre, 20265 min de lectura
Ilustración Explorador: un joven viajero descubre mundos extraordinarios

Crear un personaje lo puede hacer cualquiera: no hace falta saber dibujar bien, ni haber tomado una clase de arte, ni tener "mano" para esto. Es, sobre todo, una forma de dejar que el niño interior salga a jugar un rato. La creación de un personaje es, en el fondo, como la creación de un mundo, donde cada detalle cuenta (y, de paso, como ese personaje nace de la imaginación y no de alguien real, no existe ningún "original" al cual parecerse, así que tampoco hay forma de hacerlo mal).

Para darle forma a ese mundo, sí sirve apoyarse en algo de teoría. El caricaturista Tom Richmond escribió una guía extensa sobre cómo construir rostros exagerados, y de ahí vale la pena quedarse con dos ideas: la exageración y la intención (Richmond, s.f.). La exageración es la que le da vida y gracia al dibujo: sin ella tienes solo un retrato plano. Y la intención es la actitud o el sentimiento que decides transmitir, la que guía qué rasgos resaltar y hacia dónde.

Para divertirse, no para que salga perfecto

Si alguna vez se pensó que crear personajes es solo para quienes ya saben dibujar, vale la pena soltar esa idea. Esto se parece más a jugar que a pintar un cuadro: se toma una idea (una personalidad, un color, un gesto) y se le da forma hasta que cobra vida. No hace falta que quede bonito a la primera, ni seguir ninguna regla al pie de la letra. Solo hacen falta ganas de dejar que el niño interior se divierta un rato con el lápiz.

Primero quién es, después cómo se ve

Antes de dibujar una sola línea, vale la pena responder algunas preguntas sobre quién es el personaje. ¿Cuáles son sus tres características o valores principales? ¿Qué colores lo representan? ¿Tiene poderes? ¿Es alto o bajo, gordo o flaco, calvo o con cabello? ¿Cómo son sus texturas, cómo son sus ojos, cuál es su misión? Definir esto primero no es un paso extra: es, literalmente, la mitad del trabajo. Cuando ya se sabe quién es el personaje por dentro, el cómo se ve casi se resuelve solo.

Las formas que le dan cuerpo

Para la parte más visual, sirve pensar en círculos. Cada personaje se puede construir a partir de una base de 2, 3 o 5 círculos, según cuánta complejidad se le quiera dar. Esto conecta directo con una idea de Richmond: según él, cualquier rostro (inventado o real) se puede simplificar en solo cinco formas básicas: la silueta de la cabeza, los dos ojos, la nariz y la boca (Richmond, s.f.). Todo lo demás (cejas, orejas, pelo, texturas) se construye después, sobre esa base. Esas formas se dibujan primero, bien simples, y ahí ya está el esqueleto del personaje.

Las relaciones hacen la magia

Aquí está, según Richmond, casi todo el secreto: no se trata de elegir una forma y agrandarla, sino de jugar con cómo esas formas se relacionan entre sí. Richmond calcula que "el 90% de toda la caricatura" vive en cómo se relacionan esas formas (Richmond, s.f.), y lo mismo aplica a un personaje inventado: la distancia entre las formas, el tamaño de una comparada con las demás, y el ángulo en el que se inclinan son los que le dan al personaje una cara única, mucho más que cualquier rasgo exagerado por sí solo.

La guía paso a paso

Decidir primero el tamaño de las formas base, si el personaje es hombre o mujer, si tiene cabello o no, si tiene poderes, y tener claras sus cualidades. Escoger después su traje, si tiene mascota, la forma de sus ojos, su nariz, sus cejas, y la posición de sus brazos. Darle color al traje. Y el toque final, el más importante: escoger el nombre. Ese nombre es, muchas veces, lo que termina de darle alma al personaje.

Referencias

Richmond, T. (s.f.). Cómo dibujar caricaturas (El Retratero, trad.). Blog de The Mad. Trabajo original publicado en inglés como "How to Draw Caricatures".

Personaje propio conversando con su mascota sobre lo que siente
Personaje propio hablando del amor y el miedo a perderse, sentado junto a su mascota

Dos personajes creados con este mismo proceso: la misma base, dos emociones completamente distintas.

Si te animas a crear el tuyo, recuerda que lo importante es divertirte y dejar que las emociones fluyan y salgan de ti. Haz de cuenta que es una forma de descargar el estrés y sonreírle a la vida: no hay un original al cual parecerse ni una forma correcta de hacerlo, solo tú, un lápiz, y ganas de jugar.

Con amor, Munaymundo
Munaymundo

Escrito por

Munaymundo

Creadora de mundos mágicos y exploradora de emociones